11 – La Patrulla de Sevilla

La gran extensión de las provincias andaluzas y su importancia desde el punto de vista del tráfico ha requerido que los desplazamientos a aquella región por parte de efectivos del Servicio de Helicópteros hayan sido continuos desde su propia creación.
A pesar de la multitud de requerimientos, la escasez de medios disponibles no propició el asentamiento de la patrulla con carácter fijo hasta el año 1971, en que se adquiere otro Alouette II y cuatro Bell 47 G-2A, creándose a partir del verano de este año la Patrulla Andaluza. Su base se ubicó en el Aeroclub de Sevilla, instalado en el Aeródromo de Tablada, cercano a la capital hispalense.Los primeros pilotos de esta Patrulla fueron José Pasquín, Rafael Martín y Jiménez-Carlés (Capitán de la Policía Armada). El mecánico fue Diego Barrientos.

Se prestaba cobertura a las provincias de Huelva, Sevilla, Málaga, Cádiz y parte de la Ruta de la Plata de Badajoz, hasta el pueblo onubense de Santa Olalla.

Al cabo de tres años de compartir las instalaciones civiles, se desplazaron a la Base Militar de El Copero, próxima a la localidad de Dos Hermanas y con una mejor conexión con la Jefatura Provincial de Tráfico. Sin embargo, tras los sucesos acaecidos en el otoño de 1975 en el Sahara Español que culminaron con la Marcha Verde hacia el territorio saharaui y la posterior retirada española de aquellos territorios, las unidades de helicópteros de las FAMET fueron basadas precisamente en El Copero (actualmente se mantiene el Batallón de Helicópteros IV dotado con Super Puma).
La falta de espacio obligó a la Patrulla de Tráfico a mudar los enseres nuevamente. Otra vez el destino elegido fue el Aeródromo de Tablada, donde permanecieron hasta que la decisión del Cuartel General del Aire de cerrar el mismo, unido a los problemas de dotación de personal a la Patrulla, trajo como consecuencia el cese de sus operaciones hasta el año 1992.La precariedad de medios era la nota predominante en la Patrulla. Como anécdota, señalar que Diego (el mecánico) realizaba labores de fotógrafo en los vuelos, revelando los negativos en un rústico laboratorio instalado en su domicilio.

 

Los integrantes de la primera Patrulla Sevillana: José Pasquín, Rafael Martín y Diego Barrientos.

La Patrulla participó en eventos de resonancia nacional. El 21 de julio de 1972, se produce en la localidad sevillana de Lebrija un accidente ferroviario en el que colisionan dos trenes con un balance final de 80 muertos y más de 120 heridos. El helicóptero participó activamente en el traslado de los heridos más graves durante horas.

En marzo de 1973, se produjo la espectacular persecución de Eleuterio Sánchez (el Lute) y sus hermanos Manuel y Raimundo, quienes finalmente consiguieron despistar a sus perseguidores en un pinar de Alcalá de Guadaira, donde era prácticamente imposible descender con el helicóptero. Finalmente, “el Lute” sería detenido en Sevilla el 2 de junio.

La actividad de la base andaluza se suspendió entre 1980 y 1992 por razones de indisponibilidad de personal.

Las actuaciones sobre las carreteras andaluzas (principalmente la N-340 y la N-IV) se realizaban desde la base central en Madrid; principalmente, en verano y en ocasiones especiales que originan grandes migraciones concentradas geográficamente (Semana Santa, romerías del Rocío, de Santa María de la Cabeza, entre otras). A finales de los ochenta se vio la necesidad de volver a iniciar las actividades desde Sevilla como centro de operación.

En la Base de El Copero

El nuevo y definitivo intento de constitución de la Patrulla de Sevilla tuvo lugar eligiendo como destino para sus instalaciones la zona militar del Aeropuerto de San Pablo, donde la Dirección General de Tráfico construyó el hangar que actualmente ocupa la Patrulla.

La actividad desplegada durante el año de celebración de la Exposición Universal de Sevilla 92 había resultado un éxito, a pesar de haberse desarrollado desde la precariedad de medios, toda vez que no se contaba con hangar propio. La generosidad de la Dirección General de la Policía y los funcionarios pertenecientes a su Servicio de helicópteros, hicieron posible que se contara con un mínimo de infraestructura compartiendo sus instalaciones.

 

En la Base de El Copero, el Ejército de Tierra compartió cuanto tenía con la Patrulla.

 

La Expo-92 supuso la reapertura definitiva de la Patrulla de la Jefatura de Tráfico de Sevilla.

Luis Aranguren.

Los trámites burocráticos, en los años previos al 1992, eran desesperadamente lentos y no fue posible dotar de una Patrulla de Helicópteros a la Jefatura Provincial de Tráfico de aquella capital andaluza. Durante la Expo, la gran cantidad de servicios fueron prestados por todos los funcionarios pertenecientes al Servicio de Helicópteros de la DGT en turnos rotativos.

Aquellos destacamentos temporales motivaron que Luis Aranguren y Luis Miguel Camba, “el Gallego”, se marcaran como objetivo su adscripción definitiva a la Patrulla de Sevilla. Manuel Castellanos nació en Jaén, donde residía su familia, por ello sus objetivos, estaban claros desde su ingreso.
Todos compartieron su ilusión por crear una Patrulla en la que todo estaba por hacer, lo cual era asumido como reto profesional y personal; desgraciadamente por muy poco tiempo.
Luis era el único piloto que contaba con la experiencia necesaria para poder prestar el servicio sanitario que se venía realizando. Su dedicación quería ser total, de tal forma que en la programación de servicios que él mismo había propuesto para aquel mes de marzo, el mes que ellos nunca vieron, sólo figuraba su nombre como piloto, diariamente, de orto a ocaso.Su profesionalidad y su gran amor al proyecto que iniciaban tuvo el más ingrato de los pagos.

 

Durante algunos días, se hizo la noche permanente en torno al Servicio.

 

Luis Aranguren dejó huella en el Servicio de Helicópteros por una excelente preparación técnica, que unido a su frío carácter le convertía en punto de referencia para los nuevos pilotos. a pesar de su procedencia marina, quería ser piloto de todo cuanto volaba (incluso se encontraba construyendo su propio avión).Luis Miguel y Manolo tan sólo dispusieron de tiempo para enseñarnos los deseos de formarse como grandes profesionales y sus enormes virtudes personales. Sin duda, con ellos, desapareció el mejor equipo que podía haberse formado para la Patrulla de Sevilla.
Aquella mañana se había volado ya previamente; se trataba de un vuelo de regulación y tras éste otro de vigilancia. a bordo del último viajaba un miembro de la Agrupación de tráfico de la Guardia Civil de aquella Sub-Agrupación y los malditos ruidos volvieron a producirse. Hicieron una parada en el campo para tratar de localizar el origen, pero no observando nada anormal regresaron a la base. Tras el vuelo, Luis consultó con el Jefe de Mantenimiento en Madrid, y aunque su ayuda no pudo ser demasiado consistente, sugirió que se dejara el helicóptero en tierra.
En total se habían volado cerca de diecisiete horas tras la última intervención de mantenimiento, por lo que estaban decididos a resolver el problema. a las 15:20 horas del día 9 de febrero de 1993 iniciaron el último vuelo de su vida, un vuelo que sólo duró 40 segundos. De hecho el helicóptero, un AS 350 B2 Ecureuil, cayó en la zona de rodadura de los helicópteros, junto a la pista del aeropuerto de Sevilla. Era la Abeja 13.

La Patrulla de Helicópteros de la Jefatura Provincial de Tráfico de Sevilla se encontraba en proceso de reconstitución. Entrarían a formar parte de la patrulla Isabel Carrasco (segunda mujer piloto que se incorporó al Servicio de Helicópteros) quien aquella fatídica tarde salvaría su vida gracias a la obligación de llevar a cabo asuntos personales.También se incorporó el piloto Antonio Zabaú como nuevo Jefe de la Patrulla y el mecánico Ramón Gómez.
La cobertura actual se circunscribe a la Andalucía occidental y sur de Extremadura vigilando especialmente las carreteras alrededor de Sevilla, las autovías y autopistas. Mención extraordinaria requiere la avalancha anual que se produce en Jerez con motivo de la celebración del Gran Premio del Mundial de Motociclismo que convoca a miles de aficionados sobre dos ruedas y que demanda una vigilancia especial y la utilización de todos los medios al alcance de la DGT.Durante el mes de agosto de 1999 se reguló la circulación en Sevilla con motivo de los VII Campeonatos del Mundo de Atletismo; especialmente en las pruebas de Maratón.
Si bien en menor medida que en la Patrulla Malagueña, la Operación Paso del Estrecho supone horas extraordinarias de vigilancia y regulación en las rutas alternativas que utilizan los vehículos magrebíes desde la frontera francesa hasta los puertos del sur.

 

Luis Aranguren, Antonio Zabaú y Carlos Sánchez.


Este artículo está especialmente dedicado a uno de mis mejores amigos recientemente fallecido, Enrique Madueño, excelente Guardia Civil, compañero y amigo. Gracias a él pude “tocar” mi primera “abeja” y seguir el camino para convertirme en piloto. Donde quiera que estés te mando un gran abrazo.

 

Aquel gran día.

 

Celebrando el Pilar en Montequintos. Sevilla.

 


Fuente: Manuel Guillén (Jefe Área de la D.G.T.) y José Mª Rubio (Ingeniero aeronáutico y Director de Relaciones Institucionales de Eurocopter España)

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